martes, 16 de marzo de 2010

miércoles, 3 de marzo de 2010

Equipo Evaluador

Como alumno de la institución creo tener el derecho de expresar mi parecer en ciertos aspectos evaluativos, que hablan del enfoque que toma la línea educativa del instituto.

Las excusas no se filman. Esta consigna la he escuchado en varias instancias de pre-evaluación. Bajo este filtro me parece algo extremo hablar de una pieza desde hechos que quizá en una instancia final influyen en el relato, pero en el caso que seamos rígidos y no demos espacio a circunstancias inesperadas que nos tiran el orden de las cosas. Estos detalles no planeados, en mi parecer, le dan nuevas capas de lectura a una obra que se escapa de las manos y toma vida propia. Por esto, al final estamos creando un producto para un público que desconoce las circunstancias reales que rodearon la génesis de la ficción en la que están suspendidos. Por otra parte, los estándares objetivos se pierden en lo que me parece ser ojos lectores subjetivos, siendo más específico en leer incongruencias en piezas donde lo real y lo onírico chocan, cuando en este caso no hay nada real que leer, solo una atmósfera irreal y kafkiana.

Este texto nace de mi visión autoral y mi preocupación sobre las vías en las que nos ponen al educarnos, una amalgama donde se de cabida tanto a los caprichos como a lo que el público busca. En mi parecer solo se puede hablar desde la subjetividad propia; me gusta creer que el público esté para que lo eduquemos, porque cuando hacemos cosas para ellos, o sea códigos reciclados, ahí salen piezas rechazadas e irrelevantes. En un mar de formalidades desaparece la cuestión creativa. Sabemos que esa es la realidad y a eso saldremos cuando egresemos. Ese es el problema también, y si no lo vemos como tal, no habrá manera de cambiarle.

Gracias.

Böhte.

Parental Instinct : A story based on CANNED MEAT

Las erupciones del muro verde se mimetizan en mi viejo rostro

La infancia se escurre por las grietas del tiempo.

Las grietas en mi rostro me clavan en el ahora

Y para poder explicarte lo que ocurrirá mañana, dendré que remontar
en el ayer, hijo mio.

Era tímido y mamá me apoyaba en ello. Buscaba estudiar derecho, pero me dí cuenta que la justicia vendría por otras vias.

Mamá quería retenerme. No quería que dejase el nido.

Mi soledad era aplacada por las calles hostiles del puerto.

Nancho estuvo a mi lado, hasta aquél momento que nos llega, hijo mio, donde tenemos que separarnos de quienes amamos para descubrir quienes somos.

La cancha era la cuna en medio del mar de concreto.

Añorabamos el verde pasto cuando pisabamos el asfalto.

Viejos ojos me observaban, en mi mente o en el mundo.

El puerto era un panal de amistades anónimas

Nunca te das cuenta cuando estas ante las puertas del infierno.

Mujeres del puerto; orquideas nocturnas, marchitaban al alba.

Ramón murió. Pasaba a ser el instrumento de una nueva conciencia.

No quería aceptar las señales

Ella dejó de ser mamá cuando la mentira se me enrostró

La soledad fue absoluta, Nancho. Ni siquiera tú comprendiste.

Las calles comunes tenian nuevos aromas.

Entre canes y cerveza se iba el día.

El puerto nos traía y despedía personas. La soledad que eso implicaba, la apaciguaba
con Nancho. Años de amistad, videojuegos de décadas atrás y el fútbol de barrio y el de madera eran los lazos que nos mantuvieron unidos. Atesora a los tuyos, Miguel Ángel.
El vacío de ser y existir ya se nos fue planteado por Lipovetsky. En sus constantes miasmas textuales utilizaba los medios de comunicación masiva como papel higiénico. Encarnaba las voces de todos los desempleados de la década del plástico, hombreras, colores neón, los 80’s. Vociferaba por la generación de humanos que tenían mucho tiempo en sus manos y lo masticaban frente a la tevé, bombardeados por un código de conducta que aborrecían.

La génesis de mi personaje tiene su espermio en los previamente denotados. Para hacerles justicia transtemporal, revindicarles y darles un ícono con el que aplastarán al resto de ídolos de toda época, decidí crear a un desempleado que alcanza el nivel del Demi-dios, justicia divina en la tierra. En vista de que la causa mencionada apuntará hacia el vacío, como la década que trataron de destruir los nobles colchónyacentes, decidí darle el poder divino de Kthulú, la deidad cósmica máxima que chorrea de maldad y metafísica. Para Anacleta, encontré un referente en Harry Nyquist, importante contribuidor de la teoría de la información. Teniendo sangre sueca y radicado en U S and A, su inadaptabilidad social dentro del marco progresista neoliberal, le empujó a ser un sociopata que llevó una estrecha relación de amor con la ciencia de las comunicaciones y con Anaclette Reese, dactilógrafa muda. En un constante desarrollo de sus ideas logró crear los sistemas de espionaje, que llevaron a Nixon a la caída con su sistema bélico imperialista. Anacleta será el contrapunto de Kthulugorew. Es una pugna entre la empiria (la ciencia) y la trascendelia (la misticidad kthuluica).

En este apasionado relato de amor, odio, redención, nihilismo, ornitología, consumismo y eternidad, veremos la verdad atrás de lo aparente de la material y lo concreto de la octava dimensión.
LA CRUZ CABALISTICA

El acto de santiguarse viene definido por un doble acto: una introspección dirigida al Ser y a Lo Divino y a la puesta en marcha de la personalidad mágica. Mediante la cruz se confiere una protección como todo inicio a un ejercicio determinado, meditación o ritual. Cualquier actividad de orden espiritual puede iniciarse y cerrarse mediante un acto de consagración interna. La Cruz Cabalística tiene ese fin: purificar la esfera de la personalidad, dirigirla hacia niveles internos y preparar la esfera personal para el trabajo.
Realizar adecuadamente este ejercicio incluye un determinado descenso de la LUX , la formulación de Kether y el concretar una pauta para la dirección de fuerzas a través del Aura (Esfera de Sensación).
El ejercicio debe realizarse pausadamente, tomándose consciencia de todo significado según el Árbol Sephirótico en cada punto de formulación.
Las escuelas de cine y muchos cineastas buscan la pulcritud y la competencia técnica para poder contar relatos correctos y pulcros. La educación social hace que esas búsquedas formales sean al final las acogidas y las correctas, estableciendo la norma y el camino que muchos realizadores siguen y buscan, limitando las posibilidades a esto. Esta pieza me ha mostrado que todos ya hemos nacido con la forma adentro. Claramente los realizadores de esta pieza no tenían mucha idea de lo que estaban haciendo. La formalidad que rige el cine deja a esta pieza como una bestia errante y tambaleante vestida de incoherencias. Los mismos errores que son repudiados se hacen nuevos enfoques y caminos nunca tomados que tuercen la lógica común del relato, ampliando el espectro del cómo contar. Esta película me es una pieza avant-garde, una especie de cine arte y de experimento formal. Se ve que no eran las intenciones de los creadores llegar a esto, pero esa misma inconciencia técnica me hace ver que la obra se para en sus propios pies y camina por sí sola. Se escapa del control y toma vida propia. Eso es poesía. Pronto la academia sucumbirá obsoleta. No hay nombres en la zona del silencio.
Cosmogonía

El cosmos. Eterno mar vacuo, si no fuese por la inmensidad de estrellas conocidas y la infinidad por conocer. Dentro de toda esta majamama espacial, orbita alrededor del sol nuestro planeta, la tierra.

Entre la vida reptante que ha errado a través de la historia sobre el globo terráqueo, la especie humana, el über-simio, se ha alzado por sobre las otras, concretando el concepto sobre la realidad, dándole forma a la materia, creando y edificando sobre la superficie.

Los años de persistencia tozuda y avances han dado un salto cuántico, reflejado en la capacidad y complejidad que ha alcanzado la mano manufacturadota del homo-sapiens. Desde la rueda, esta bestia orate ha llegado a confines nunca imaginados.

Los sesentas vieron como dos ex aliados en guerra, EEUU y la Unión Soviética, mantenían el mundo como rehén, enfrascados en una guerra de medios y amenazas, a la par del salto monumental que permitió la industrialización, creando tecnologías capaces de destruir al planeta completo. La bomba atómica fue el símbolo de supremacía y la pistola con la cual las dos potencias se apuntaban mutuamente, con el resto del mundo en el camino. Muchos países se vieron pasados a llevar y sometidos por esta supremacía, siendo llevados a la mala, arrastrados por un tsunami cultural.

Coleman Francis, actor estadounidense, vivía su vida como una metáfora a los no-protagones de la situación global. Atrapado en Yucca Flats, su tierra natal, veía como potencias grandes utilizaba como peones a pequeños estados tanto en los medios como a los reclutados que partían de su ciudad a morir por una institución sin rostro.

Asqueado, pesimista, nihilista, alcohólico, encontró en el séptimo arte una letrina por donde catartizar su asco primigenio. Su primera expulsión fue “The beast of Yucca Flats” (1961). En el mundo latigado por la guerra fria, Joseph Javorski escapa de la cortina de hierro con documentos que relatan la llegada de los rusos a la luna. Llegando a U S and A, es interceptado por dos agentes del kremlin. Veloz escapa al punto de encuentro donde se vería con agentes del gobierno, un terreno de pruebas nucleares en Yucca Flats. Escapando con éxito llega a un callejón sin salida, recibiéndo fuego nuclear y transformándose en una bestia prehistórica en la era nuclear.

Coleman grafica un desierto desolado, una posibilidad post-nuclear, donde individuos de buenos corazones buscan justicia ciega, disparando primero y preguntando después, en el nombre del progreso. Víctimas inocentes atrapadas en las ruedas de la justicia, como el padre que busca a sus hijos perdidos, blanco de uno de los oficiales que lo confunde con la bestia, desde las alturas. Un gobierno manipulador y mentiroso, que acaba con la vida de cualquier amenaza mediática, posando como un aliado para llegar a la solución más fácil, sin importar las vidas que acaban. La ilusión del progreso y como este concepto arrastra a vidas hacia una ilusión cosmética, cuando la vida primigenia de la naturaleza no tiene tiempo y es eterna.

Vista como una de las peores piezas de la historia del cine, la Bestia se presenta como una obra de incompetencia técnica, que a su vez abre nuevas puertas a las posibilidades de narración, tanto en el montaje narrativo como en el sonoro, donde la precariedad subraya al sensación de desolación deshumanizada, con un narrador omnisciente quien en vez de describirnos lo que vemos, nos explica el peso moral y metafísico de los hechos, con frases que rayan entre la poesía y el absurdismo. Acompañamos al dios que nos explica lo absurdo de su mundo y con esta mirada vemos la máquina en la que estamos atrapados, ya en una etapa más voraz, más impuesta, pero con la llave de saber, y saber es poder, poder hacer algo.

Francis pasaría a hacer dos obras más: “The Skydivers” (1963) y “Red Zone Cuba” también conocida como “Night Train to Mundo Fine” (1966). Todas sus obras comparten la manipulación de las autoridades, ya sean instituciones o carne femenina. Vidas humanas danzando al son de una melodía metafísica apocalíptica, donde solo conduce al fin. Coleman sufría de un profundo alcoholismo y fue encontrado muerto entre tachos de basura el 15 de enero de 1973, días antes de su cumpleaños número 53. Su obra ha persistido en la retina de la sociedad por programas televisivos donde hacían burla de la baja calidad técnica y aparente incoherencias de sus películas. Recién ahora generaciones de jóvenes que ahondan más allá de la superficie rescatan las enseñanzas y difunden el mensaje Colemaniano.
Prometheus Fessel: Antichristhus

Las barreras de los tabúes caen, lo abyecto sale a la luz; todo lo que se expone a la luz se hace luz a su vez. En los ochentas, William Lustig se daba la molestia de hacernos un elaborado setup donde un niño de 6 años se refugia en la manzarda de su casa, protegiendose de un ataque de pandilla, la muerte inminente e inevitable representada por un plano de afuera de la casa donde una ventana explota de un escopetazo, chorreando sangre. Hoy Lars da un paso más y nos muestra el niño estrellándose contra el alquitrán rígido.

Anticristo es una película de terror supernatural psicológica art-house nihilo misógina misántropa iconoclasta pagana. Si bien donde leamos o busquemos, encontraremos, aludiré a los puntos que más me resaltaron y me bofetearon el rostro.

Por una parte, se nos presenta el estrangulamiento de la calidez al iniciar, instalando de un principio la relación paciente-terapeuta de la pareja. No se nos relata una historia elaborada de la formación de la familia y los intrincados hilos rizomaticos que envuelven cada relación. Basta con una secuencia inicial donde muere HIJO, ícono universal, transversal a etnias, generaciones, incluso especies, para dejarnos claro que hay dolor. Este inicio aniquilador de arquetipo nos instala el tinte psicoterapeutico del largometraje. Dafoe es la fuente de terror y el abusador de Gainsbourgh, tomando el camino que tienen las terapias modernas de choque, empujarte al temor. Bajo la lógica del psicoanálisis aplicado el demonio se encontraría en ella, siendo él el bienhechor. La iluminación, dios cromático, se encarga de hacer de la atmósfera una de enclaustramiento, prisión, opresiva. Ella es la prisionera.

La mano de la ciencia guía la pareja hacia una casa en la pradera. En ella los papeles se intercambian; la ciencia se ve rodeada por la natura, el templo de Satán. Las fuerzas metafísicas se manifiestan y se imponen sobre lo humano. El folklore pagano entra al relato y le da el poder que da el contrapeso y le oprime a él, dándose el quiebre cuando Dafoe se ve perturbado por un sueño, siendo que Freud ha muerto.

El instinto uterino fulgurante toma el control, siendo que la mujer se ve controlada por la naturaleza. Aquí las hordas de feministas destruyen las salas del biografo, clamando justicia dentro de un mundo que les difama, ciegas a la cultura europea de siglos pasados HAXAN SAMHAIN, la fuerza de la naturaleza tomando el espíritu de jovencitas castas, sacando en ellas el instinto lupus. Toman el impulso masculino. Gainsbourg pide violencia, sale a hacer el amor con ella misma y con madre natura, se monta sobre él a la mala, dominante. Le apalea el aparato. Los papeles han cambiado. La misoginia continúa con la búsqueda de la anhedonia, decapitando el clítoris, cerrando la puerta donde entra el mal. A pesar de esto, Dafoe quema a la bruja en la pira.

El flujo de esta película es una involución de lo racional, cuerdo, correcto (santo) hacia el impulso animal, lo primigenio, brutal (satan). Se ilustra con imaginería sublime, con flashazos de rostros que la retina apenas capta, el subconsciente hambriento digiere con gusto. La evocación del mal supernatural no hace una irrupción más violenta cuando lo hace tomando el camino de lo racional y rompiendo sus cristales.

Moralistas (si es que todavía quedan) siguen en su pugna eterna, limpiando los medios donde las mentes de las sociedades se alimentan (“quien controla tu ojo controla tu mente” T. Leary). Solo ciertos mensajes pueden ser ilustrados y difundidos.

Bien sabía Walt Whitman que la vida lo abarca todo. Tanto el niño en la cuna rodeado por familiares mistificados como el muerto en el féretro, festín de gusanos, son dignos de alabanza puesto que todo es vida. Tomemos todos los íconos que rigen nuestra moral y acabemos con las lenguas para hablar el verdadero lenguaje y apreciar el mundo desnudo, tal como es. La búsqueda personal tiñe todo lo que hago.












Buenas noches.
Martín Bohte.

07/01/2006 teenage pain

Muchos de mis pares suelen utilizar, de muy buena manera, la vía escrita para dejar mostrado el estado mental y emocional que pasan. Yo traté por periodos de mi adolescencia, llegando siempre a imitaciones baratas de diarios de niño frustrado con cosas y beneficios que no se merece, lo cual es la paradoja con el hecho de que esté escribiendo ahora.

Ahora escribo porque siento montones de mierda, por ponerlo gráficamente, y al parecer nada de lo que haga, ni hablarlo, me libera de ella. Mierda que probablemente yo me busqué. Mierda emocional que es llamada el conflicto más grande del hombre. De hecho yo concordaría con eso. No hay nada que te haga actuar más irracional e instintivamente que dicho conflicto. Lo contradictorio es que pasé un arduo proceso de sensibilizarme, después de una grandísima desilución, creyendo que eso me acercaría a ser más humano y así poder sentír más felicidad, pero al parecer llegar a ello solo puede traerte, a largo plazo, toneladas de Mierda.

Siempre dicen que enamorarse de alguien puede ser lo más bello y motivante que se te puede dar. Concuerdo enormemente con eso. De hecho en mi situación me humanicé, me enamoré, se consumó el amor y viví una hermosa relación. La prolongadísima agonía, porque no podría decir muerte, de dicha relación es lo que me tiene ahora escribiendo redundantemente esto. Como diablos se puede saber cuando parar algo - ver que se está sufriendo mucho por nada- etc. Lo que no me calsa es que pasé por el mencionado proceso de sensibilización por creer que vale la pena luchar por las cosas que amamos para darme cuenta al final de que tienes que suprimir emociones y apelar a tu bien personal- luchar por lo que amas solo te trae sufrimiento. Lamentablemente, yo nunca he sentido un bien personal dependiente de mí. Mucha fue la gente que sentí cercana a mí que al final terminaron apuñalándome por la espalda, lo que causa que irremediablemente, cuando encuentro a alguien en quien depender, doy incondicional y ciegamente mi todo por mantenerlo, y al parecer eso mismo es lo que causa estos patrones de comportamiento que llevan a que traicionen, porque hoy en día el compromiso da miedo, y ser una persona que solo busca eso, causa que no encajes.

Lo peor es nunca saber tener bien la balanza de apelar a lo que los otros quieren pero que a ti te hiere y evitar sufrir quedando como un egoista. Eso especificamente es lo que me tiene así ahora. Por apelar a lo primero se podría decir que se me reemplazó como un engranaje. Mucha gente que alguna vez me dijo que me estimaba mucho, después de ver que no siempre estoy bien, que soy humano y que sufro, ahora me tratan como un extraño. Al parecer la gente que sufre cae mal y repugna. Después de todo, como siempre dicen, hay que apelar al bien propio, y cuando alguien está mal, al parecer, se atenta en contra de ese bien. Dicha gente que solia estimarme prefirió reemplazarme por gente más -prendida- y -relajada-. Al parecer ese es el arquetipo del humano ideal. Eso llevaría a que yo fuese el arquetipo de lo que no deseas ser -concuerdo con ello, no le recomiendo a nadie ser yo, pasando sabados por la tarde solo, alejado del contacto humano como método de no sufrir, escribiendo wevás que solo me interesan a mí-. Por qué menciono eso - porque debido a apelar a lo que los otros quieren pero que a tí te hieren yo mismo presenté a quién me reemplazaría.