viernes, 4 de mayo de 2007

El nilo no ofrecia refugio de la catástrofe egipcia. Jacob, 8º nieto de Pitcairn el godo, trigésimo transhumante de la casta de los astromistas, intentaba buscar algún atante para detener la hemorragia del muñón que la oligarquia faraonesca causó, ante el éxodo. El baño de flechas dificultaba un poco la empresa, puesto que caian precisas en los nervios que conectaban el cerebro a la motricidad de las extremidades. IMHOTEP

1 comentario:

Tomás Ives dijo...

notable foto la de su perfil oiga